Seremos francos, no podemos predecir quién ganará la elección presidencial. De hecho, nadie puede, y quien lo esté haciendo en este momento, simplemente está apostando como quien va al casino. Lo que sí podemos hacer es diseccionar la conversación pública para esclarecer la elección, en el marco en el que se ha desarrollado la campaña electoral.
Si bien intentar predecir el resultado es algo perfectamente legítimo e incluso con altas probabilidades de éxito en el contexto de una carrera muy cerrada, es necesario tener claro que detrás de eso no hay estadística sino azar. De nuestra parte, usando encuestas de alta confiabilidad, nos proponemos señalar a qué candidato le favorece más el actual estado de la opinión, y que mensajes tienen más llegada en el público general y en los latinos en particular.
¿Cuáles han sido los principales temas de ambas campañas?
En el discurso de ambas campañas hay temas específicos que tienen mucha más presencia que otros. En el de Donald Trump resaltan dos banderas: economía y migración. Mientras que en el de Kamala Harris las banderas son: derechos reproductivos y democracia.
Ambos candidatos deben enfrentar un constate escrutinio público y responder preguntas sobre una infinidad de temas muy distintos a los de sus banderas. Sin embargo, en líneas generales, son ellas las anclas a donde vuelven una y otra vez para posicionar sus mensajes y movilizar sus apoyos.
Economía y migración, los dos grandes temas que dividen la conversación pública de cara a la elección
El estado de la economía, o más bien la percepción que de ella tienen los ciudadanos, ha sido históricamente una de las variables más importantes en la evaluación de la conversación pública sobre la realidad actual y la dirección del país, antes de una elección. Si la percepción sobre la economía es positiva, lo más seguro es que la evaluación de la situación del país y la esperanza de un futuro mejor también lo sean.
¿Por qué es importante este dato? Porque históricamente se asocia a las probabilidades de triunfo electoral de un candidato incumbente. Es decir, si la economía está bien y su percepción/evaluación pública es positiva, son mayores las probabilidades de que el candidato asociado al gobierno en ejercicio triunfe.
Según YouGov, para el 29 de octubre, 64% de los estadounidenses dice que en general el país “va por mal camino”, mientras que solo 25% afirma lo contrario. Dentro de ese universo general, los latinos tienen a ser un poco más optimistas (30% opina que el país “va por buen camino”), pero no es algo que resulte estadísticamente resaltable.
Para tomar en cuenta:
Adicionalmente, cuando se aborda de forma específica la situación económica, 28% la evalúa de manera positiva, 29% neutral y 38% negativa. No obstante, la brecha negativa se abre un poco más cuando la evaluación se orienta más hacia el futuro; 48% piensa que la economía está empeorando, mientras que 21% sostiene que está mejorando. Esta percepción general tiene un correlato personal, pues, cuando a los estadounidenses se les pregunta si sus finanzas personales mejoraron o empeoraron durante el último año, 40% afirma que empeoraron y solo 18% que mejoraron.
Los latinos, una vez más, tienen una visión menos crítica de la actual realidad económica del país que la población general. 35% de los latinos opina de manera positiva de la economía, mientras que 36% lo hace negativamente. Sin embargo, coinciden con la opinión general en el temor al futuro, pues 45% opina que la economía está dando señales de empeoramiento.
Migración: Otro tema clave en la conversación pública antes de la elección
Sobre la situación migratoria, la percepción de la opinión pública es igualmente negativa. Al día de hoy, una leve mayoría (36%) opina que “en general, la inmigración hace a EE.UU. un peor país”, mientras que otro grupo casi igual de numeroso (35%), opina que hace un mejor país. Estas opiniones divididas se polarizan cuando se miran a través del cristal de las preferencias partidistas. La mayoría de los demócratas (60%) tiene una opinión positiva de los inmigrantes, mientras que la mayoría de los republicanos (63%) una negativa.
En específico, cuando los estadounidenses evalúan el desempeño de la administración Biden en cuanto a su política migratoria, 59% la desaprueba y 31% la aprueba. Lo importante acá es que, cuando se filtra este dato por preferencias partidistas, los republicanos tienen una opinión casi unánime de rechazo al actual gobierno (92% desaprueba la gestión migratoria del gobierno actual). Mientras que los demócratas no tienen la misma unanimidad apoyándolo (24% coincide con los republicanos en desaprobar la gestión migratoria de Biden).
Dato revelador
Resulta revelador y sumamente importante señalar que la mayoría de los latinos en Estados Unidos (36%) coincide con la opinión general del país, señalando que “la inmigración hace a EE.UU. un peor país”. Sin embargo, al momento de evaluar la posible relación entre inmigración y crimen, la mayoría (38%) se inclina a pensar que los inmigrantes tienen “menos propensión al crimen” que los ciudadanos estadounidenses. Es decir, los latinos pareciera que compran la idea de que la inmigración irregular es un problema que hay que combatir y solucionar, pero a su vez rechazan la intención de relacionar a los inmigrantes con el aumento de la criminalidad.
Derechos reproductivos: una temática controversial en la conversación pública previa a la elección
La mayoría de los estadounidenses (56%) defiende el restablecimiento del derecho al aborto tal y como estaba bajo la sentencia “Roe vs. Wade”. A su vez, el 77% se opone a una prohibición nacional del aborto. También, la mayoría (47%) estaría de acuerdo con una ley que establezca el aborto como un derecho para todos los Estados de la Unión.
La opinión de los latinos sobre este particular coincide con la opinión general. De hecho, en algunos casos, es incluso mayor el apoyo al derecho al aborto, por ejemplo: 53% apoya la elaboración de una ley federal a favor del aborto, 62% apoya el restablecimiento de la sentencia “Roe vs. Wade” y 68% se opone a una prohibición nacional del aborto.
Estos datos han sido corroborados con resultados de referendos realizados en estados con la intención de aprobar o permitir el aborto en sus territorios. Vale la pena citar tan solo dos ejemplos para tener una mejor idea de la popularidad de este tema; esos ejemplos son Ohio y Kansas, dos Estados gobernados por el Partido República.
En Ohio se celebró un referendo el 7 de noviembre del año pasado. El resultado fue positivo para la opción a favor del aborto con 57%, mientras que el rechazo obtuvo 43%. En Kansas, un estado que no ha ganado un candidato presidencial demócrata desde Lyndon B. Johnson en 1964, hizo un referendo el 3 de agosto de 2022 y la opción favorable al aborto ganó con 59% de los votos contra el 41% de quienes buscaban su prohibición.
Democracia: lo que se extrae de la conversación pública sobre la elección
En cuanto a la democracia, los estadounidenses tienen una visión sumamente crítica, incluso cabría decir que frustrada y hasta negativa. Cuando se les pregunta “¿está usted satisfecho con la manera cómo la democracia funciona en Estados Unidos?”, 57% responde de manera negativa (35% “algo insatisfecho” y 22% “completamente insatisfecho”), y solo 32% manifiesta conformidad con el desempeño de la democracia de su país (aún más dramático resulta que quienes dicen estar “completamente satisfechos” sean solo el 8%).
Los latinos tienen también una visión negativa del desempeño de la democracia estadounidense; al respecto, 33% dice sentirse “algo insatisfecho” y 21% “completamente insatisfecho”.
¿Qué importa más, la economía y la migración o el aborto y la democracia?
La identificación y orden prioritario de los temas que más le importan a los estadounidenses es:
Economía/Inflación: 35%
Crisis migratoria: 13%
Aborto: 9%
La democracia, o más bien el peligro de dañarla o perderla, no sale en la medición de temas prioritarios. Sin embargo, podría asociarse de alguna forma con “derechos y libertades civiles” que, en total, logran acumular 7% de las prioridades.
Donald Trump se conecta mejor con las prioridades de la mayoría
Salta a la vista que las dos banderas que esgrime Donald Trump en su discurso son los temas más prioritarios para la opinión pública. Esto lo posiciona mejor en el marco cognitivo del electorado y le permite un mayor alcance a sus comunicaciones y mensajes. Sin embargo, vale la pena recordar cuál es la evaluación que hacen los estadounidenses sobre su posible desempeño como presidente en estos temas.
A la pregunta “¿quién cree usted que hará un mejor trabajo manejando la economía si resulta electo presidente este año?”, 45% dice que Donald Trump y 40% que Kamala Harris. La diferencia es de +5% a favor de Trump, no obstante, es una cifra que no resulta demoledora para Harris.
Además, la mayoría de las personas que ganan anual menos de 100 mil dólares opina favorablemente del posible trabajo de Trump en la economía. Mientras que quienes ganan más de 100 mil dólares tienden a inclinarse a favor de Harris. Este dato es importante, pues da cuenta del alcance del mensaje de la campaña republicana en sectores humildes y trabajadores de la sociedad estadounidense.
En lo que refiere a los latinos, la opinión sobre el posible desempeño económico de ambos candidatos favorece a Kamala Harris 45% a 36%. Esto podría sonar contraintuitivo, pero valdría la pena recordar que, aún y siendo mayoría el grupo que opina de manera positiva sobre el desempeño de una potencial administración demócrata, comparado desde el punto de vista histórico, la tendencia podría mostrar un crecimiento lento pero sostenido a favor de la opción republicana.
¿Qué sucede con la temática de crisis migratoria?
Cuando se toca el tema de la crisis migratoria y la evaluación del posible desempeño de los candidatos presidenciales en caso de que alguno llegue al poder, la brecha a favor de Trump se amplía. Un 49% opina que el republicano hará un mejor trabajo que Harris lidiando con la inmigración. Mientras, un 36% se inclina a pensar que Harris es una mejor opción en este tema.
La diferencia de +14% a favor de Trump se explica en buena medida porque la mayoría de los independientes (quienese no se identifican o simpatizan con ninguno de los dos partidos) opina que él es el mejor preparado para solucionar la crisis migratoria. De hecho, resulta revelador que la opinión de los latinos sobre este tema esté prácticamente dividida en partes iguales a favor de ambos (41% y 39% respectivamente), algo que favorece a la campaña republicana.
El mensaje de Kamala Harris cala más en las mujeres
Las banderas del discurso de Trump parecieran estar más alineadas con las prioridades de la gente. Sin embargo, los mensajes de la campaña de Harris tienen una potencia especial entre las mujeres.
La mayoría de las mujeres estadounidenses prefiere a Harris que a Trump como presidente en un 50% contra 43%. Esto se podría explicar por el hecho de que los derechos reproductivos, específicamente el derecho al aborto, son el segundo tema prioritario de la población femenina. Incluso por encima de la crisis migratoria y solo superado por la economía.
Sobre este tema, Harris supera por mucho a Trump en la evaluación sobre un posible desempeño como presidente. Mientras Trump logra una brecha favorable de +14% en el tratamiento de la crisis migratoria y de +5% en la economía, Harris logra una diferencia favorable +17% en el manejo e impulso de los derechos reproductivos. Es una diferencia sensible que, aún y cuando sea del tercer tema prioritario, ayuda a la candidatura demócrata a movilizar apoyos electorales.
En cuanto a los latinos, y en consonancia con su postura a favor de los derechos reproductivos, Harris logra una brecha favorable incluso más amplia a la referida anteriormente. El 57% opina que la candidata demócrata es una mejor opción para trabajar este tema, mientras que 28% se inclina a favor del republicano.
La red flag que advierte la conversación pública antes de la elección
Donde la comunicación y mensaje de Harris pudiera no generar un impacto suficiente es en la alerta sobre el peligro que corre la democracia estadounidense. La razón: la mayoría de la opinión pública es sumamente crítica al desempeño de la democracia, manifestando un grado alto de frustración.
Esta visión negativa de la democracia, o al menos del desempeño general actual del sistema democrático estadounidense, supone no solo una limitante importante al momento de ganar apoyos electorales esgrimiendo la necesidad de resguardar la democracia (según estudios señalados por el portar especializado 538, solo 3,5% de los electores manifiesta estar dispuesto a cambiar su voto si percibe que el candidato de su preferencia es un peligro para la democracia), sino que plantea una gravísima situación para el sistema político como un todo.
The Latino Effect editorial team

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