The Latino Effect

Espacio dedicado al seguimiento y análisis del acontecer político de Estados Unidos desde la perspectiva de los latinos.

Análisis: La oportunidad que da la salida de Kristi Noem

La Oportunidad de Trump con los votantes latinos

La destitución de Kristi Noem como Secretaria del Department of Homeland Security (DHS), lejos de significar una crisis de gobierno, podría convertirse en una oportunidad política para el presidente Donald Trump de recuperar y consolidar el apoyo del electorado latino.

Para ello, tendría que lograr una reconfiguración de la aplicación de su política migratoria, que no necesariamente signifique un cambio de su objetivo original.

Los latinos apoyaron a Trump en 2024

En 2024, Trump mejoró su desempeño entre los votantes latinos hasta niveles históricos para un republicano en tiempos modernos. Alrededor de 46% del voto latino lo favoreció, una cifra que significó una reducción muy sensible de la brecha electoral que tradicionalmente ha sido favorable a los demócratas, e impulsó una victoria republicana no solo a nivel nacional, sino incluso en condados donde nunca antes había ganado un candidato presidencial republicano.

Ese comportamiento electoral tuvo dos motores principales: la economía y el control migratorio. Sobre este último punto, según un estudio de YouGov realizado entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre de 2024, una proporción muy relevante de latinos respaldaba la idea de “arrestar y deportar a millones de inmigrantes en situación ilegal”. Las razones que explican esta postura son diversas y requieren atención y análisis. Sin embargo, la campaña presidencial demócrata falló en darle una lectura correcta a esta situación. Esta cayó en dos errores muy costosos: minimizaron o relativizaron la crisis fronteriza, y recurrieron al “moral shaming” para sugerir que un latino no podía votar por un hombre republicano blanco sin traicionar “su identidad”.

Estos errores han sido reconocidos por algunos líderes demócratas, como por ejemplo el representante Ritchie Torres de Nueva York, quien atribuyó una buena cuota de responsabilidad del resultado de la elección presidencial a la mala gestión y demora en reaccionar frente a la crisis migratoria que tuvo la pasada administración demócrata, advirtiendo que ese manejo hizo pagar un precio político muy alto.

Control migratorio, una promesa que Trump cumplió

En ese contexto, la segunda administración del presidente Trump asumió el poder con la disposición de cumplir con una de sus principales promesas electorales. Para ello, rápidamente impulsó una serie de  operativos y acciones de U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) en algunas grandes ciudades como Los Ángeles y Chicago.

La reacción a los operativos policiales de ICE mostraban una polémica creciente. En Los Ángeles, reportajes documentaron un impacto económico severo en distintas zonas con alta presencia latina. Lo mismo pasó en Chicago, donde investigaciones periodísticas describieron como algunos enclaves icónicos de población mexicana trabajadora fueron profundamente alterados por arrestos masivos con consecuencias sociales y económicas de gran escala, incluyendo el desplome del comercio local. 

Kristi Noem: la cara de las redadas masivas e indiscriminadas

Kristi Noem fue el rostro visible de la implementación de la política migratoria. La ex secretaria tuvo una presencia constante en la opinión pública, siempre asociándose con la acción coercitiva del Estado. Esto terminó sembrando miedo no solo en los inmigrantes ilegales, sino en buena parte de los inmigrantes en general, especialmente los latinos.

 La imagen pública de Noem, medida en distintos momentos por YouGov/YouGov–Economist y YouGov, muestra unos altos niveles de desconocimiento al inicio de la actual administración, algo que evolucionó de manera constante hacia un amplio rechazo que vemos hoy. 

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 Sin Noem, Trump tiene una nueva oportunidad ante los latinos

 La salida de Noem del DHS le brinda al presidente Trump la oportunidad de replantear la implementación de su política migratoria para hacerla ver no solo necesaria (algo compartido por una cantidad muy importante de latinos), sino también justa.

Los latinos entienden y pueden apoyar la necesidad detener y deportar a los inmigrantes irregulares, especialmente si estos han cometido delitos. Si embargo, resienten y rechazan el método a través del cual se materializa esa idea cuando se percibe como violento, indiscriminado y humillante. Esa es la clave que explica el cambio entre 2024, cuando el mensaje de control migratorio era electoralmente rentable, y lo que vemos actualmente, cuando la implementación de redadas masivas en distintas ciudades han dejado algunos traumas de gran alcance en la opinión pública.

lass=»p2″> En un ciclo pre–midterms, esa corrección puede ser decisiva. El presidente Trump ya demostró en 2024 que el voto latino es permeable a un mensaje de orden y prosperidad económica. Si la nueva conducción del DHS logra devolver previsibilidad, proporcionalidad y control institucional al law enforcement, Trump podría recuperar parte del apoyo latino.

 

 

Equipo editorial The Latino Effect

 

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