Los neoyorquinos dicen en un 82% que la reciente oleada de migrantes al estado, es un problema “grave”, con un 54% considerándolo “muy grave”.
La mayoría también afirma que los migrantes que se han establecido en Nueva York en los últimos 20 años han sido una “carga”, no un “beneficio” para el estado.
Además, el 58% opina que los neoyorquinos ya han hecho suficiente, y que ahora las autoridades del estado deberían trabajar para reducir el flujo de nuevos migrantes en lugar de aceptar nuevos.
