Los 30 conciertos que ha realizado Benito Martínez, mejor conocido como Bad Bunny, han generado un enorme impacto. Es que, durante los últimos dos meses en San Juan, Puerto Rico, los shows han significado un impulso muy importante para la economía de la isla.
Se calcula que el impacto de Bad Bunny ronda los 400 millones de dólares (netos). Esto se traduce a partir de estadías en hoteles, consumo en restaurantes, compra de paquetes turísticos y de diversas mercancías puertorriqueñas.
Además, las autoridades estiman que el turismo seguirá beneficiándose por muchos meses más después del fin de la residencia de Bad Bunny. Pues el nombre de Puerto Rico se ha posicionado como un destino apetecible.
Puerto Rico, legalmente territorio estadounidense, se proyecta a cerrar uno de los veranos más activos económicamente hablando de su historia.
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