El gobierno del presidente Biden recientemente tomó dos decisiones muy importantes sobre la crisis migratoria: 1) puso en pausa una serie de leyes federales para aprobar y apresurar la construcción de varias fases del muro fronterizo con México, y 2) anunció un acuerdo con el régimen dictatorial de Venezuela para deportar ciudadanos de ese país directo desde Estados Unidos.
Esas medidas fueron recibidas en la opinión pública con opiniones encontradas, señalando muchas veces la contradicción en la que cae la administración actual al tomar acciones que en su momento propuso el expresidente Donald Trump y que fueron duramente criticadas por los Demócratas.
Al respecto, la congresista demócrata de Texas, Verónica Escobar, señaló que “mi frustración ha sido que no hemos abordado el tema migratorio desde una perspectiva holística. Siempre estamos dependiendo de lo que haga el presidente… (por eso) hay una tendencia a culpar a la Casa Blanca cuando de hecho esto ha sido un fallo del Congreso”.
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