Los inmigrantes latinos de Lahaina, muchos de los cuales se mudaron a Maui para trabajar en su próspera industria turística, están luchando por sobrellevar la pérdida de sus hogares, empleos y seres queridos. Muchos se preguntan si podrán quedarse en Maui o si tendrán que irse a otros estados con oportunidades laborales más estables.
La semana pasada, el Ministerio de Relaciones Exteriores de México confirmó la muerte de dos ciudadanos mexicanos en los incendios, pero el número exacto de latinos desaparecidos, fallecidos o desplazados sigue siendo incierto.
Alrededor de 1,100 personas siguen sin ser localizadas, y las autoridades han recurrido a pruebas de ADN para ayudar a identificar los restos, aunque esto ha generado temor en algunos inmigrantes que carecen de estatus legal.
